miércoles, 23 de octubre de 2013

Escarabajos rhizotrogus. Diálogo con el destino


Dos escarabajos rhizotrogus en una semana. Fuera de su hábitat caminaban rápido y con una ruta establecida.

Recogí el primero que andaba entre la cerámica interior, lo miré y lo llevé a su sitio.

El siguiente no sé si era él u otro y mi pregunta era qué estaba intentando comunicar.

Comen raíces. Presté atención a las generaciones humanas constructoras de raíces y que se van quedando en eso, siempre echando más y más y para qué, llegan a ser tantas que se quedan ahí enterradas, es así como consumimos para ellas y empobrecemos la extensión.

Llega un momento en nuestras vidas que es necesario ir consumiéndolas, vivir de ellas y no seguir buscado encima y echando más. Porque al final nuestro ser se va en raíz y no crecemos sino hacia adentro, hacia lo enterrado.